EL ARTE DE LA QUESADILLA

 

 

Todo México hace burla a los chilangos (gente de Ciudad de México) por aceptar la existencia de quesadillas sin queso, lo que pareciera atacar el concepto básico de la palabra, sin embargo y contra todo sentido común, su nombre no proviene de este último ingrediente sino de la palabra náhuatl quetzaditzin que significa “tortilla doblada”. El queso solo vino a rematar el concepto.

Etimologías aparte ¡el queso es el mejor amigo de la quesadilla y es un ingrediente fácil de conseguir, delicioso y que la complementa a la perfección! El taco es el estandarte de la cocina mexicana, pero hay ciertos básicos que se requieren para hacer uno y es aquí donde la quesadilla se ha sabido posicionar. ¡Una tortilla, un poco de queso o el relleno de tu elección y listo! Sencilla, rápida, práctica y deliciosa.

A partir de ahí se puede escalar el juego tanto como se quiera al añadir ingredientes: Carne asada, guisados, frijoles, champiñones, cuitlacoche, flor de calabaza… Mientras la tortilla se pueda doblar por la mitad y poner a la plancha hay que dejarse ir.

La preparación de una quesadilla a la plancha es sumamente sencilla. Se pone a calentar una sartén a fuego medio-alto. No es necesario ningún tipo de aceite pero un poquito de manteca o aceite de girasol le dan un toque de mercado mexicano al sabor. Una vez que la sartén alcanza buena temperatura se pone unos segundos la tortilla, se voltea y a continuación se colocan transversalmente los ingredientes de nuestra quesadilla. Al terminar se dobla la tortilla quedándonos en forma de medio círculo y se cocina durante unos minutos hasta que el queso esté derretido.

Buscamos que la tortilla se dore un poco y tenga una consistencia firme. No hay una medida exacta de cuánto cocinar la tortilla, solo te podemos sugerir que no se cocine hasta el punto de estar seca y que no esté tan suave que no podamos levantarla manteniendo su forma de media luna. ¡Firme y con el queso derretido! Si estas dos se cumplen entonces encontraste el punto. Esa es la teoría básica y aplica para todas las quesadillas a la plancha. Y entonces ¿qué podemos agregarle? ¡Lo que quieras! aquí la imaginación es el límite. Te damos algunos ejemplos:

La Clásica                                                                                                 
Queso Oaxaca, manchego o gouda. 
Sincronizada
Queso Oaxaca, manchego o gouda; jamón york.

Sincronizada especial
Queso Oaxaca, manchego o gouda; jamón york, frijoles refritos.

La de Flor
Queso Oaxaca, manchego o gouda; flor de calabaza.

Pachuca
Queso Oaxaca, manchego o gouda; frijoles refritos, tinga de pollo.

La de Frijol
Queso Oaxaca, manchego o gouda, frijoles refritos.
La de Champis
Queso Oaxaca, manchego o gouda; champiñones previamente salteados (puedes condimentar con sal, ajo y un poco de cilantro).
La Portales
Queso Panela (en Europa se vende como Queso Latino), cilantro, cebolla, chicharrón (cortezas) de cerdo.
La Sinaloense
Queso Oaxaca, manchego o gouda; frijoles refritos, chilorio.
La Yucateca
Queso Oaxaca, manchego o gouda; frijoles refritos, cochinita Pibil.

 

Y por supuesto, no te olvides de tener alguna salsa lista para cuando salgan de la plancha.